20 junio 2014

GUÍA PARA LA DESTILACIÓN DE FRUTAS (XIII)

CAPÍTULO  4
ENVEJECIMIENTO DE LOS AGUARDIENTES




Si bien una buena parte de los aguardientes de uva (sobre todo los obtenidos a partir de orujos fermentados) se comercializan sin envejecer, hay que indicar que los destilados frescos dan, en general, la impresión de estar mal terminados o de que les falta armonía. 


Como el aguardiente tal como sale del alambique tiene un grado alcohólico del orden de 70° que, normalmente, hay que rebajar para su consumo (40º - 50°), es conveniente no realizar de forma inmediata esta reducción de grado, sino tener el producto previamente almacenado en lugar templado pero sometido a oscilaciones de temperatura, envasado en botellas o garrafas de vidrio parcialmente llenas, cerradas con tapones con muescas o, simplemente, con trapos. 


Este tipo de cierre permite al aire entrar y salir de la garrafa según cambie la temperatura, a la vez que evita una pérdida excesiva de alcohol. De esta forma se aseguran las dos condiciones esenciales para el envejecimiento:

primera, se facilita la oxidación de las materias, es decir su reacción con el oxígeno que se difunde a través del tapón no hermético.

segunda, estas transformaciones sufren una aceleración gracias a la influencia de la temperatura.


Se entiende por envejecimiento el proceso de reducción o de transformación de las sustancias indeseables en otras que influyen más agradablemente en el gusto y el aroma.
El procedimiento de envejecimiento descrito es aplicable a aguardientes de cereza, melocotón, albaricoque, pera, etc. Sin embargo, los orujos, holandas y calvados (aguardientes de sidra) se envejecen de forma diferente, almacenados en barricas de roble. 
En este caso, además del intercambio gaseoso a través de los poros de la madera, los elementos de esta tales como taninos, lignina y sustancias minerales son transformados parcialmente en nuevos compuestos de olor agradable, a la vez que sirven de catalizadores para acelerar las reacciones.



En resumen, los aguardientes de manzana, de orujo y las holandas mejoran después de un almacenamiento en barrica. Los destilados de cerezas, ciruelas, albaricoques, melocotones y peras envejecen almacenados en lugar cálido, dentro de recipientes de vidrio parcialmente llenos y sin cierre hermético. La duración de este almacenamiento, siempre sometida a los resultados de catas periódicas, es de dos meses a un año.
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