05 octubre 2026

LA EXPEDICIÓN MALASPINA-BUSTAMANTE (IV)

 GÉNESIS 

Las rodas de los buques españoles y portugueses, primero y las de todos los demás países después, habían tendido sobre las inmensas planicies oceánicas una invisible maraña de derrotas y poco quedaba ya por descubrir, cuando dos Jefes de reconocido prestigio en la Armada Española coincidieron en la Isla de León, en Cádiz.

                                                                     


Los capitanes de Fragata Malaspina y Bustamante, ambos con gran experiencia a través de sus viajes y campañas en Ultramar, pensaban que aún quedaba mucho por hacer a los marinos en aquellos lugares, máxime cuando Inglaterra y Francia ya habían financiado varias expediciones científicas.

Las navegaciones por aquellos lejanos mares se hacían normalmente siguiendo las huellas de sus predecesores y a costa de penosas experiencias. Se desconocían casi en absoluto los regímenes de vientos y corrientes, y por tanto las derrotas más convenientes a seguir para reducir en lo posible las penalidades de los marineros de entonces.




También era necesario detallar con el mayor cuidado las costas y aumentar los conocimientos físicos y astronómicos para aumentar la seguridad en la navegación.

Así que prepararon el proyecto de la expedición y se lo enviaron al Brigadier de la Armada y Ministro de Marina del Rey Carlos III, Don Antonio Valdés, con la siguiente carta de fecha 10 de septiembre de 1788.

"Excmo. Sr.: Desde veinte años a esta parte, las dos naciones inglesa y francesa, con una noble emulación, han emprendido estos viajes, en los cuales la navegación, la Geografía y la Humanidad misma han hecho muy rápidos progresos: la historia de la sociedad se ha cimentado sobre investigaciones más generales; se ha enriquecido la Historia Natural con un número casi infinito de descubrimientos, finalmente, la conservación del hombre en diferentes climas, en travesías dilatadas y entre unas tareas y riesgos casi increíbles, ha sido la requisición más importante que ha hecho la navegación"...



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"Pero un viaje hecho por navegantes españoles debe precisamente implicar otros dos objetos: el uno es la construcción de cartas hidrográficas para las regiones más remotas de la América, y los derroteros que puedan guiar con acierto la poca experta navegación mercantil, y el otro la investigación del estado político de la América, así relativamente a España como a las naciones extranjeras."

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"El plan siguiente podría ocupar próximamente el espacio de tres años y medio, a empezarse desde 1º de julio de 1789, época en la cual podrían salir las dos embarcaciones, si S.M dignándose aprobar desde ahora lo propuesto, en un todo o modificado, diese unos ocho meses de tiempo a los que han de ejecutarla, así para el acopio de todos los materiales precisos, como para los estudios preliminares, y principalmente el ejercicio de la astronomía práctica."

"Las dos corbetas saldrán de Cádiz el 1º de julio de 1789, y se dirigirán a Montevideo"....

..."Desde este puerto se reconocerán las Malvinas, y si el Gobierno lo hallase prudente, la bahía del Buen Suceso"....


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Y sigue la exposición del plan de la expedición, que bordea el cabo de Hornos, sube por la costa oeste de Suramérica, costea México y California, sube hasta Alaska y, de ahí atraviesa el Pacífico hasta Cantón (China) "para vender las pieles de nutria" (que habrían cazado en Alaska) " a favor de las marinerías", continuando por el océano Indico y bordeando el cabo de Buena Esperanza para llegar a Cádiz. Este proyecto significaba, por tanto, la vuelta al Mundo para las dos corbetas.

"Los Capitanes de Fragata don Alejandro Malaspina y don José Bustamante, deseosos de emplear todas sus faenas en el servicio del Estado, se ofrecen a la ejecución de este plan, lisonjeándose que concurrirán a dirigirlos para el mayor acierto, no sólo para la ilustración y penetración del Gobierno, sino también cuantas noticias puedan facilitar los particulares, así del Continente nuestro como de todas las Américas. En cuanto a los subalternos, la especie de la Comisión exige que todos sean voluntarios y que se conozcan recíprocamente, así por lo que toca a robustez como a capacidad.

Isla de León, 10 de septiembre de 1788"


El Ministro Valdés no se duerme: el 14 de octubre contesta a Malaspina con la siguiente carta:

"Ha merecido la aceptación del Rey el proyecto de dar la vuelta al mundo en los términos que propone Vm. en carta de 10 de septiembre último, y queriendo SM que se lleve a efecto y que para ello quede relevado de la tenencia de la Compañía de Guardiasmarinas de ese departamento de Cádiz, como así lo prevengo al Capitán Comandante de ese Cuerpo que pueda Vm. desde ahora dedicarse como desee a las ilustraciones y preparaciones que necesita para desempeñar con el fruto que ofrece esta Comisión...."

Con tan halagüeña contestación, nuestros personajes se pusieron a trabajar en la preparación de aquel enorme proyecto. Y, claro, el primer tema que surgió fue el de las embarcaciones: Malaspina y Bustamante querían dos corbetas nuevas y fabricadas según criterios resultantes de la experiencia adquirida a lo largo de sus navegaciones oceánicas, pero, ay, el Ministro Valdés miraba la peseta y ofrecía una bombarda remozada como corbeta y una corbeta nueva.



Malaspina insistió tércamente en su idea hasta conseguir que el Ministro reconociera las ventajas de su propuesta, porque no quería SM regatear "ninguno de los medios que puedan conducir al completo logro de los fines a que ha de dirigirse el viaje."

Complacidos en este primer punto de su programa, iniciaron sus actividades, junto al Comandante del Arsenal de la Carraca, Cádiz, a la construcción de dos corbetas gemelas que se llamaron Descubierta y Atrevida.